War Room / Cuarto de Guerra

Por: Víctor M. Vázquez Collazo

¿Qué es un War Room o Cuarto de Guerra?
Es un lugar donde se trazan estrategias para la Guerra.
Se crean planes de batalla.
Se planifica acciones a tomar.
Se reúnen los más altos lideres estrategas.
No todo el mundo tiene acceso a un War Room.

¿Cómo un War Room o Cuarto de Guerra se relaciona con un Católico?
El Católico está en batalla constante contra los poderes del maligno.
Como Católicos debemos saber planificar nuestra batallas e incluso interceder con nuestras oraciones contra un poder espiritual.

¿Cuan importante es la oración para el católico?
La oración consiste en elevar el corazón a Dios. Cuando una persona ora, entra en una relación personal con Dios, en una relación de amistad con Dios.
La oración es la elevación del alma a Dios o la petición al Señor de bienes conformes a su voluntad. La oración es siempre un don de Dios que sale al encuentro del hombre. La oración cristiana es una relación personal y viva de los hijos de Dios con su Padre infinitamente bueno, con su Hijo Jesucristo y con el Espíritu Santo, que habita en sus corazones.
Porque el Catecismo de la Iglesia Católica dedica una quinta parte (20%) de sus páginas al tema de la oración, en forma muy extensa y explícita.

Datos sobre orar
A pesar de que parezca extraño, a orar se aprende orando. La oración es un don de Dios, pero extrañamente se obtiene orando.
No hay que esperar estar en situaciones extremas para comunicarnos con Dios, porque Dios siempre está allí para quien quiera comunicarse con El.
A veces nos olvidamos de Dios. Vivimos como si Dios no existiera o no estuviera siempre con nosotros. Recordemos lo que aprendimos en la Primera Comunión: Dios está en todas partes. Y en todas partes significa también al lado nuestro.
Orar es hablar con Dios: decirle, pero también escucharle.
La oración purifica. La oración nos ayuda a resistir las tentaciones. La oración nos da fortaleza en nuestras debilidades. La oración remueve el temor, aumenta nuestra fuerza, nos capacita para aguantar las cargas de la vida. La oración nos hace felices.

Citas sobre orar
“El hombre no puede vivir sin orar, lo mismo que no puede vivir sin respirar” (San Juan Pablo II).
“Si los pulmones de la oración y de la Palabra de Dios no alimentan la respiración de nuestra vida espiritual, nos arriesgamos a ahogarnos en medio de las mil cosas de todos los días. La oración es la respiración del alma y de la vida”. (Benedicto XVI, 25-4-2012)
Por esta misma razón la Madre Teresa de Calcuta nos dice: “es necesario que encontremos el tiempo de permanecer en silencio y de contemplar, sobre todo si vivimos en la ciudad donde todo se mueve velozmente. Es en el silencio del corazón donde Dios habla” (Santa Teresa de Calcuta).
La oración es la llave que abre nuestro corazón y nuestra alma al Espíritu Santo; es decir, a su acción de transformación en nosotros. Al orar, permitimos a Dios actuar en nuestra alma -en nuestro entendimiento y nuestra voluntad- para ir adaptando nuestro ser a su Voluntad. (cfr. Catecismo de la iglesia católica #2825-1827)

Recomendaciones para crear tu propio War Room o Cuarto de Guerra
Separa un espacio de silencio y aparte para orar.
Mateo 6:5; “Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas; porque a ellos les gusta ponerse en pie y orar en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos por los hombres. En verdad os digo {que ya} han recibido su recompensa.”
Mateo 6:6; “Pero tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cuando hayas cerrado la puerta, ora a tu Padre que está en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.”
Crea 3 listas y actualizalas:
Lista de cosas o personas por las que deseas interseder u orar
Lista de Orar para dar gracias sobre las oraciones que hayan sido escuchadas
Lista de personas que no te caen necesariamente bien, pero que necesiten oración para ser mejores personas
Escribe algunos versículos bíblicos sobre como orar o que te ayuden a estar en sincronia con Dios.
No ores pidiéndole a Dios que se cumpla tu voluntad, sino que se cumpla la de Él y en su tiempo.
Antes de orar invoca al Espíritu Santo para que te ayude en el proceso de tu oración.
Dedica un tiempo luego de la oración a escuchar a Dios hablarte.